Desestiman recurso de apelación de Cuba en litigio en Londres contra fondo inversor CRF

En un nuevo giro de guion del litigio, el ICBC Standard Bank, custodio de los activos cubanos de CFR, ha iniciado un proceso judicial contra el régimen por aproximadamente 1.100 millones de euros.

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La jueza Sara Cockerill de la sala Comercial del Tribunal Superior de Londres desestimó el recurso de apelación presentado por el gobierno cubano en el litigio contra fondo inversor CRF Limited I.

En un comunicado de prensa difundo en el sitio especializado Cuban Trade, el fondo inversor destacó que esta decisión es un importante paso adelante para CRF y limita las opciones defensivas de Cuba en el caso.

La declaración informa además que, en un movimiento sin precedentes, el Banco Industrial y Comercial de China, a través del ICBC Standard Bank, custodio de los activos cubanos de CFR, ha iniciado un proceso judicial contra Cuba por aproximadamente 1.100 millones de euros, con el objetivo de defender los intereses del fondo inversor.

Por último, CFR asegura también que el gobierno cubano lo ha reembolsado recientemente por los gastos legales ordenados por el tribunal tras la victoria inicial en el Tribunal Superior del Reino Unido. Este gesto, en opinión del fondo, “reconoce la validez de las reclamaciones de CRF y es un indicio positivo para CRF y sus inversores”.

“CRF mantiene su compromiso de proteger sus intereses y los de sus inversores. A pesar de los continuos retos, CRF sigue abogando por una resolución justa del problema de la deuda con el gobierno cubano. Pero un resultado negociado requiere buena voluntad por ambas partes, y hasta ahora la parte cubana se ha negado a negociar”, concluye la declaración.

A inicios de abril pasado, el tribunal de Londres dictaminó que el fondo de capital de riesgo CRF I Limited es acreedor legítimo de una deuda de decenas de millones de dólares contraída por el Banco Nacional de Cuba (BNC), una entidad anterior al Banco Central de Cuba (BCC), a la que el gobierno cubano pretende desvincular de sus operaciones de deuda soberana.

La decisión, tomada por la jueza Cockerill, reconoció que el BCN ya no representa al Estado cubano, papel que corresponde al BCC desde su creación en 1997, pero consideró que CRF adquirió legítimamente los derechos de dicha deuda y por tanto tiene capacidad para reclamar su pago a esa entidad.

El polémico juicio de Londres dirimía la cuestión de si CRF, calificada por el régimen cubano de “fondo buitre”, adquirió legalmente una deuda externa impagada y puede reclamar legítimamente sus intereses a Cuba.

Aunque la prensa oficialista cubana ha asumido el fallo como una victoria, también se puede entender como una derrota para las pretensiones cubanas de no responder a sus obligaciones contractuales.

Luego de conocer el fallo, el ministro de Justicia cubano Oscar Silvera anunció que lo apelarían e insistió en que CRF no es acreedor legítimo de ninguna de las instituciones cubanas y que “existen documentos que prueban las intenciones de dañar al país y de afectar los flujos financieros de la economía cubana”.

Silvera argumentó que hubo corrupción en la cesión de esta deuda por parte de funcionarios cubanos, que actuaron para su beneficio, y aseguró además que el documento mediante el cual a CRF se le hizo saber que se autorizaba la cesión “tiene serias irregularidades”.

En un nuevo giro de guion del litigio, el ICBC Standard Bank, custodio de los activos cubanos de CFR, ha iniciado un proceso judicial contra el régimen por aproximadamente 1.100 millones de euros.