Acusan de homicidio involuntario a mujer que disparó contra vecina afrodescendiente en Florida

Contemplaron la posibilidad de acusarla de asesinato en segundo grado, pero concluyeron que no había pruebas suficientes de que la mujer tuviera “odio, rencor, mala voluntad” hacia la víctima.

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Una mujer blanca acusada de disparar a través de su puerta y matar a tiros a una vecina afrodescendiente en Ocala, Florida fue acusada este lunes de homicidio involuntario y agresión.

Susan Lorincz, de 58 años, fue detenida a principios de mes y acusada formalmente de un cargo de homicidio con arma de fuego y otro de agresión, tras el tiroteo mortal contra Ajike Owens, madre de cuatro hijos de edades comprendidas entre los tres y los 12 años, según reportó la agencia The Associated Press (AP).

El fiscal del Estado, William Gladson, dijo que su oficina contempló la posibilidad de presentar un cargo de asesinato en segundo grado, pero los fiscales concluyeron que no había pruebas suficientes de que Lorincz tuviera “odio, rencor, mala voluntad o mala intención” hacia Owens.

“Por deplorables que fueran las acciones del acusado en este caso, no hay pruebas suficientes para demostrar este elemento específico y necesario del asesinato en segundo grado”, afirmó Gladson en un comunicado.

Owens fue asesinada el 2 de junio en Ocala, a unos 133 kilómetros al norte de Orlando.

Después del tiroteo, Lorincz dijo a los investigadores que tenía problemas desde hacía dos años por la falta de respeto de los niños del vecindario, incluidos los hijos de Owens, de 12, nueve, siete y tres años.

Según un informe de arresto de la Oficina del Sheriff del Condado de Marion, Lorincz dijo que tenía dolor de cabeza el día del tiroteo y que los niños corrían y gritaban fuera de su apartamento.

Esa noche, mientras unos infantes jugaban al baloncesto, dejaron accidentalmente un iPad, que la mujer cogió. Cuando uno de los hijos de Owens fue a recuperarlo, ella lo lanzó, golpeando al niño y rompiendo la pantalla.

Owens cruzó la calle para hablar con su vecina después de enterarse de lo sucedido.

Según la vecina, hubo “mucha agresividad” por ambas partes, así como amenazas, y Owens recibió finalmente un disparo con una pistola calibre 380 que atravesó la puerta, y fue declarada muerta más tarde en un hospital, según las autoridades.

Contemplaron la posibilidad de acusarla de asesinato en segundo grado, pero concluyeron que no había pruebas suficientes de que la mujer tuviera “odio, rencor, mala voluntad” hacia la víctima.